Un bebé, una canastilla

Hace algunos días estaba hablando con una amiga y entre varios temas surgió el de una fiesta de un bebé recién nacido, en realidad era una reunión entre familiares y amigos para que conocieran a la niña. Ahora venía la parte complicada el asunto: ¿Qué regalarle?
Con esta interrogante en mente, empezamos a buscar opciones para un regalo ideal, cada quien son su mapa mental de los lugares que visitaríamos para conseguir el presente. En una de esas tiendas vimos algo que nos robó totalmente mi atención.
Era una colección de animalitos hechos con aguja e hilo, bastante hermosa y particular, de seguro nadie tendrá ese detalle con la nueva familia.

En lo que revisamos con detalle la tienda nos percatamos que tenían canastillas artesanales para bebés, el toque que nos faltaba. Tenían varios modelos y colores, uno más delicado que el otro pero todos enfocadas en algo: era la versión más original para la fiesta.

Ya con el producto en la mano, envuelto en papel de regalo, volví a sentarme con mi amiga. Ordenamos un café y recuperamos la conversación que estaba pendiente desde hace algunas horas.

Todo lo que haces en equipo resulta mejor.

Nos vemos en la próxima aventura